Llamarse a silencio

Hace muchos años, en Argentina, un por entonces afamado periodista deportivo, Pepe Peña (padre de Fernando Peña), comentaba un partido en el cual un hincha de fútbol fue asesinado. Su reacción fue la de retirarse de la actividad como hecho de protesta. No sé, no lo tengo claro, si actitudes así sirven o no, pero reflejan algo, un compromiso, un sentir por lo menos. Lejos de compararme con uno de los más grandes de esos tiempos como Pepe, y ante lo sucedido hace muy poco tiempo en Tel Aviv, ha llegado el momento por mi parte también de llamarme a silencio por lo menos por un tiempo, en actitud de repudio. De nada valen las palabras al vacío. Gracias.

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