soldado israelí roba 1.000 dólares a un infiltrado turco y recibe una leve pena

Aquí la otra cara de la moneda. Hace poco comentamos acerca de un sudanés condenado por un tribunal israelí a 4 años de cárcel por robar un teléfono celular. Un absurdo total. Un despropósito entre delito y condena.

Y ahora nos encontramos ante el caso de un soldado de la reserva que en ejercicio de su función detiene a un infiltrado turco en el Sinai y le roba 1.000 dólares. La jueza lo condena a 6 meses de trabajos comunitarios. Un absurdo. La pena debió ser ejemplarizadora no sólo por el robo en sí sino por la función que realizaba quien cometió el delito.

Nota (inglés) http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4245797,00.html

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