¿liderazgo o muestra de pragmatismo?

Horas de duro examen atraviesa la coalición gobernante de Israel. La decisión de la Corte Suprema luego de años de debate ha sido el desalojo definitivo del barrio Bet El, compuesto de cinco unidades de vivienda y construido sobre tierras privadas palestinas. Un engendro de ley se pondrá a votación con la intención de “puentear” a la corte, estableciendo la legalidad de algo absolutamente ilegal como es la construcción en zonas que son propiedad de otros. Nuestro primer ministro, que nadie puede negar su ideología de derecha, aparentemente no quiere ser dominado por las fuerzas de extrema y por ello ha ordenado votar en contra de dicha ley. “Quien vota a favor será despedido del gobierno”. En realidad con Bibi nunca se sabe lo que piensa, aunque algo queda claro. Su pragmatismo es absoluto y él trata de acomodarse según la situación. Indudablemente Israel comienza a pagar y seguirá pagando años de desaciertos en materia de ocupación de territorios que lo llevan paulatinamente al aislamiento internacional y a enfrentamientos internos.

El Shas, nuestro partido ortodoxo, por supuesto con ideas muy firmes, no asistirá a la votación. Algo habrá conseguido.

Toda esta situación nos promete un verano caliente y no precisamente por la temperatura.

Anuncios